lunes, 11 de julio de 2011

El primer día

Desde que tengo memoria me ha gustado escribir, mi profesor de octavo, Enrique, puede dar fe. Y habitualmente lo he hecho, con mayor o menor carencia, con mayor o menor fortuna, tan solo para mí o compartido con amigos, incluso me dieron el primer premio del único concurso al que me he presentado.

También he comenzado en varias ocasiones a escribir un diario, durante la adolescencia, en momentos difíciles, y en los últimos tres veranos. A éste lo llamaba Diario de Vacaciones y su objetivo era compartir mi vida, mis sentimientos, aunque tan solo tenía una persona destinataria y por primera vez estaba escrito en formato de correo electrónico. Cuando leí "Contra el viento del Norte" de Daniel Glattauer, pensé que me había copiado la idea...

Este verano aún no había empezado a escribirlo, pero lo echaba de menos y he decidido atreverme a compartirlo con el mundo a través de "la red". El camino a recorrer está indeterminado, dejaremos fluir los momentos y las palabras.

Hoy es mi primer día de vacaciones de forma oficial, pero para mi las vacaciones comienzan el día en que se termina el curso y la rutina, en donde son más los días que paso sin familia que los compartidos con mis chicas.

Los veranos parecen una contrarreloj: campamentos, días de trabajo, días con amigos, más trabajo, días con mis chicas, más trabajo, para llegar al último período de vacaciones, el más largo pero no el más reconfortante, de Madrid al pueblo y del pueblo a Madrid. Mis chicas empezarán su rutina el uno de septiembre y poco importará que yo esté de vacaciones.

De momento, como ya he dicho, hoy comienza mi primer período vacacional propiamente dicho, mis chicas se han marchado camino del Mediterráneo y yo esperando para mañana hacer lo propio con amigos a tierras gallegas. Buena temperatura, buena comida, buena compañía, paseos agradables, lectura y..... desconexión, que buena falta me hace.

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